Si piensas comprarte una casa en los próximos años, CASAMELILLA te aconseja que aproveches desde el principio de las ventajas fiscales que ello implica.

La fiscalidad ventajosa que se aplica a la compra de la vivienda habitual es una de las principales "armas" que tenemos para reducir el importe que pagamos a Hacienda. ¿Por qué no aprovecharnos desde antes de la compra?

En estas fechas en las que algunos ya hemos hechos cuentas con el Fisco y otros están en ello, estaremos más sensibles a "recetas" que nos permitan pagar menos en los años venideros. Por ejemplo, podemos decidir pagar menos y no que nos devuelvan más (aunque para algunos sea el caso), pues aunque nos devuelvan dinero, es porque hemos pagado más del que debíamos, de manera anticipada.
En el caso de la vivienda en la que vamos a vivir (la vivienda habitual), la fiscalidad nos permite acogernos a una serie de deducciones por la adquisición de la misma e incluso por reformas, de tal manera que indirectamente Hacienda nos ayuda a comprarla, pues con esta deducción pagamos menos que sin ella. Se supone que esa diferencia nos ayudará a pagar mejor lo que aún debemos al banco.
Sin embargo, antes de la compra, seguramente estaremos ahorrando durante un tiempo, entonces, ¿por qué esperar a la compra para aprovecharnos de esas deducciones? Pues bien, el instrumento que nos va a permitir hacer esto es la cuenta o libreta vivienda.
Este tipo de cuenta se abre con la única finalidad de ahorrar para la compra de la que será nuestra vivienda habitual y/o reformarla en el caso de que sea necesario. Lo bueno es que nos permite adelantar las deducciones por compra de vivienda hasta un máximo de cuatro años.
El plazo máximo que se puede mantener abierta esta cuenta es de cuatro años, después de los cuales en caso de no comprar la vivienda, deberemos devolver a Hacienda las deducciones de las que nos hemos beneficiado mientras la hemos tenido abierta, con intereses de demora incluidos. Por tanto, no es aconsejable abrir una cuenta vivienda porque sí, sino cuando tenemos en mente comprarla en los próximos cuatro años.
En los movimientos de esta cuenta sólo podremos hacer ingresos y el día que dispongamos del dinero debemos demostrar que lo hemos utilizado para comprar la vivienda, o pagar los gastos derivados de la misma.
El total de la inversión deducible anualmente en vivienda es de 9.015,18 euros, por lo que no será interesante aportar más de este importe anual a la misma. Si nos sobrara dinero conviene guardarlo en otro producto distinto, pues de lo contrario consumiríamos crédito fiscal que podemos utilizar más tarde.
La deducción que nos aplicamos es la nada despreciable cifra de un 15% de lo aportado. Esto es, si aportamos el máximo nos deduciremos 1.352,27 euros anuales, que es lo que pagaremos de menos en la Declaración de Renta.
Veamos un ejemplo claro de lo que implica esta cuestión:
El señor 'Cuenta' decide aportar 9.015,18 euros al año a su libreta vivienda, durante cuatro años y después compra una vivienda financiando el resto con un préstamo hipotecario. Sin embargo, el señor 'Duda' no lo hace y ahorra en otros productos financieros, posteriormente compra una casa y paga el resto igual que el señor 'Cuenta', con un préstamo hipotecario
El señor 'Cuenta' sale bastante mejor que el señor 'Duda' pues aportó 9.015,18 x 4 = 36.060,72 euros a la libreta vivienda y Hacienda le devolvió por la deducción en vivienda un total de 1.352,72 x 4 = 5.410,88 euros, por lo que realmente de su bolsillo ha desembolsado 30.649,84 euros.
Moraleja del señor 'Duda': "mejor aprovechar lo antes posible aquello que me dan, no vaya a ser que por dudar se acabe". Tener las ideas claras puede ayudarnos a aprovechar este producto al máximo.

- ¿Qué pasa si se incumplen los requisitos de la cuenta vivienda?
En el caso de que no se adquiera la vivienda en los cuatro años siguientes a la apertura de la cuenta, se cancele la cuenta o se destine el dinero para otros fines distintos, se perderán los beneficios fiscales de la cuenta.
Por ello en la siguiente declaración de la renta, habrá que imputarse las cantidades deducidas por ese concepto en el apartado correspondiente a las deducciones indebidamente practicadas, junto con los intereses de demora.